Segunda oportunidad consecutiva desperdiciada de alejarnos en la punta mi Bolivar. Mucha labia declarando, buscando excusas y culpables. Lo único que es evidente y lo vuelvo a recalcar repetitivamente para que tomemos conciencia es que de no ganar la Liga local, no tendremos Copa Libertadores y por ende cero ingresos económicos importantes.

El Director Técnico actual no logra repetir un onceno y vaticino que morirá más temprano de lo que imagina con la terquedad de su idea de juego. Hay que ser muy necio para predominar la salida prolija desde atrás con el juego de pies de un arquero que carece de buen golpeo y que es primordialmente un atajador dentro del área.

Quisiera creer que los mal llamados "refuerzos" no responden a su pedido expreso ya que ni De Jesús es fuerte en el uno contra uno, ni Granell tiene el recorrido en el medio de un volante mixto moderno y no ví a Oviedo pivotear a los costados o retener el balón cuando se lo requiere (dudo sea un gran definidor por lo que viene mostrando). Todas estas características son imprescindibles para el estilo de juego que Flavio Robatto pretende inculcar a sus dirigidos. No me hace sentido alguno...

¿Quién es entonces el responsable de estas incorporaciones? 

Ayer perdió el Bolivar de las estrellas e individualidades. Lejos de ser un equipo fuerte en lo colectivo. Le ganó justamente el ex equipo del estratega argentino endiosado por los medios internacionales. Que dulce le sabrá la victoria al técnico boliviano de Nacional Potosí hoy. Una lección de humildad y un planteamiento en base a las características de sus jugadores y no al sistema de juego fueron suficientes. Habemos entonces gente profesional, capaz y nacional que pese a las adversidades económicas obtiene el mérito deportivo merecido.

Mientras Tonino, Papu, Chavez, Uzeda, por dar algunos nombres, sigan en la congeladora relegados a su enfriamiento futbolístico, la academia está lejos de encontrar alternativas para superar a sus rivales locales. Los cambios tardíos y desesperados sólo denotan que el planteamiento tiene fisuras de inicio y es cada vez más notorio el descontento de los seguidores en las redes sociales que son un buen termómetro de la percepción de la audiencia.

Hace un tiempo atrás el DT celeste declaró con un dejo de soberbia: "LOS HINCHAS DE BOLÍVAR NO SABEN DE FÚTBOL, CUANDO PIDAN CAMBIOS HAREMOS MENOS CAMBIOS ". Serán ellos mismos quiénes pidan su cabeza y sean sus verdugos.