Mientras se estira en el Senado el tratamiento de la Ley Bases, el Gobierno empezó a pensar un Pacto de Mayo distinto al que había propuesto el presidente Javier Milei en su alocución del 1º de marzo: sin gobernadores presentes.

El plan original de Milei había sido reunir el 25 de mayo en la capital cordobesa a todos los mandatarios provinciales para suscribir a un pacto de 10 puntos donde se comprometían a “una reforma tributaria, déficit cero innegociable, la inviolabilidad de la propiedad privada y una reforma laboral moderna”, entre otros ítems.

Luego de que el martes el Presidente deslizara que podía cambiar la fecha –algo que de todos modos fue desmentido por su vocero Manuel Adorni– comenzó a circular en las oficinas de Casa Rosada la posibilidad de cambiar ese modelo de pacto y excluir a toda la “casta política”.

De esa forma, se podría aprovechar el apoyo popular que conserva Milei, y revivir lo que fue el 10 de diciembre cuando asumió al frente del Poder Ejecutivo y eligió no hablar dentro del Congreso, darle la espalda y brindar un discurso de cara a la plaza.

Cambio

La escena que imaginó el Gobierno en principio era un acto en el Palacio de Justicia, junto a gobernadores, expresidentes, dirigentes políticos, del sindicalismo y la Iglesia, algo que podría esfumarse para dejar al Presidente solo en el Cabildo de Córdoba junto a la multitud que quiera acercarse.

La demora en conseguir dictamen en el Senado para la Ley de Bases motorizó esta nueva idea, ante la disconformidad del oficialismo con algunos mandatarios provinciales que no están dando el apoyo esperado, y mientras otros que supuestamente están de su lado se reúnen con figuras de la oposición, como el caso del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y su par de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Relaciones con los mandatarios

A la hora de definir qué pasará el 25 de mayo el Gobierno deberá poner en la balanza el estado en que quedarían las relaciones con los gobernadores que ya confirmaron su asistencia y desde el principio le dieron la derecha, incluido el anfitrión Martín Llaryora.

Por el momento, la decisión no está tomada, pero el oficialismo dejó circular esa versión, a la espera de la firma del dictamen esta semana, algo que por estas horas parece lejano.

Si el Pacto de Mayo lo firma Milei en soledad, no será un pacto con las provincias, sino “con la ciudadanía”, señalaron fuentes de Casa Rosada.

“Si no es mayo, será en junio o en julio. No hay problema. Las reformas estructurales son para el largo plazo. Tarde o temprano las reformas las vamos a hacer”, indicó el Presidente este martes tras inaugurar el busto del exmandatario Carlos Menem en Balcarce 50. (DIB) MM