La colisión ocurrió entre un Renault Sandero, que era conducido por Nicolás Caballero, y un Fiat Uno al mando de Néstor Laffite.

Producto de la violencia del accidente se produjeron daños en la carrocería de ambos vehículos y en un comercio ubicado en una de las esquinas, donde el Fiat Uno colisionó contra un macetero provocando que una farola de luz que se encontraba adentro quedara suspendida en el aire.