"Ahora vamos a hacer algo, acomodate por acá cerca que te llamo. Ensayó algunos temas y me hizo señas. Allá fui. Arriba del escenario fue una charla amena. Me preguntaba qué voz hacía yo y cuál él. Yo no podía creerlo. Hicimos una canción y todo bárbaro. ‘Pero vamos a hacer otra, ¿te animás a hacer ‘Mía’?’, me preguntó. Claro que si, más vale. Y cuando le pregunté si le gustaba, porque todo eso que estaba pasando era muy grosso para mí, me respondió ‘chango, tienes una voz terrible. ¿Cómo no me va a gustar? Vamos a cantar dos canciones en el show’, me dijo", continuó contando Claudio acerca de esa tarde de sábado (entre las 16 y las 17), mientras unas 30 mujeres -fanáticas de Jorge- miraban el ensayo sin inmutarse ni decir palabra, con mucho respeto por uno de los mejores cantantes argentinos.

"Arreglamos las voces en el escenario y los músicos estuvieron excelentes, porque cuando terminó el ensayo y cantamos ‘Mía’ aplaudían y se quedaron como sorprendidos del dúo que habíamos hecho con Jorge. Aplaudían hasta los productores. Agustín Nanni, el jefe de prensa, sacaba fotos. Fue una alegría enorme. Todavía no caí", dijo ayer, 24 horas después, pero aún emocionado por lo que le tocó vivir el sábado.

Respecto de lo que ocurrió por la noche, ante un Teatro Municipal emocionado y enfervorizado por la presencia de un cantante increíble y una mejor persona como Jorge Rojas, el olavarriense comentó: "A la noche tenía ansias por esperar. Quedamos en que mirara tranquilo el show y cuando se acercaba el final estuviera detrás del escenario. Cuando salió del camarín dijo: ‘Claudio, ¿dónde está?; ¿está Claudio?’. Yo estaba ahí, firme. ‘Bueno, ahora a la cancha. ¿Estás tranquilo?’, me tiró. Y me presentó como si fuera Julio Mahárbiz. Yo estaba más nervioso en la prueba de sonido que en el show, porque el impacto de conocerlo fue grande. Es que estaba cantando con el máximo referente del folklore nacional, mi ídolo. Y hacer una prueba de sonido fue algo impresionante", agregó.

"A la noche con la gente no fueron tantos los nervios. Al estar en la sala y escuchar primero el recital, todo eso me tranquilizó mucho más. Como sabía con lo que me iba a encontrar sobre el escenario, estaba mejor. Distinto es si es algo que no sé con qué me encuentro. Entonces eso me ayudó. Además, en el ensayo ya me había hecho sentir cómodo, es una persona muy generosa, muy sencillo. La experiencia, la alegría, el sueño que tuve ese sábado en el Teatro, fue inolvidable. Por eso el agradecimiento para él, a su banda y todo su equipo, y especialmente a mi familia y a la productora que me maneja, porque gracias a todo eso pude vivir esta experiencia. Todavía no termino de caer", terminó contando González.

Lo que pocos saben es que luego del show hubo una cena íntima en el salón de AOMA Olavarría. Allí, Jorge Rojas y todo su equipo (músicos, bailarines, técnicos, choferes de los dos micros y productores) se reunieron para celebrar el cumpleaños número 32 de Agustín Nanni, su jefe de prensa. Claudio -quien después del Teatro fue a cantar a la fiesta de Racing- llegó un poco más tarde, pero siguieron hablando. "En la cena me dijo que donde pudiera, si estaba cerca de donde él haga un show, me buscara porque íbamos a cantar juntos otra vez. ‘Sí, porque te lo ganaste. Acercate sin problemas’, me dijo. Eso es impagable, algo increíble. No puedo creerlo. ¡Y por supuesto que voy a ir!", terminó contando Claudio González.